Los colores brillantes y puros son la
esencia,
no de la belleza en general, sino de una clase
especial de belleza, la visionaria.
Aldous Huxley
Entre azules y más azules; entre “un elefante que
salta // se vuelve un gran pez”; entre lo paródico y lo lúdico: José
Antonio y sus cíclicas espacialidades.
Al igual que en otras ocasiones, another turn to
screw, el rejuego con las formas, las mixturas técnicas, la
superposición de planos condicionan un crescendo conceptual que se
particulariza en la ludicidad de este cosmos donde el referente se adueña –
quizás como nunca antes, o quizás como no-siempre - de manera inusitada de
la totalidad del espacio; de tal suerte que, al primar lo visual sobre lo
anecdótico, se haga entonces evidentemente enfático el paratexto
individualizador.
Entre estas claves generales de la poética de JA
emergen azules y más azules, “azules de José Antonio, azules para el
demonio”, ahora travestidos en la ingenuidad cromática del
palimpsesto, cuando no arropados en una equívoca simplicidad ya que, - tal y
como ocurre en la muy conocida pieza de jazz Blue Skies en que
el tema va del piano al drum y de ahí a la asordinada trompeta-, en este
caso el sujeto se reparte, atomiza y concreta en cada uno de los diferentes
fragmentos-lienzos en los que se despliegan símbolos, guiños y
complicidades, atrapados lúdica y definitivamente en la rotundez pictórica
de los azules de José Antonio.
Jorge Núñez Motes