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Mosaicos Eclecticos. Galería Concha Ferrant. La
Habana. 2003

Palabras del Catálogo: Mosaicos y Performance escultórico en la galeria Concha
Ferrant de Guanabacoa. Núñez Motes Jorge, Guantánamo, 14, enero, 2003
Responder, con nuestra
presencia aquí y ahora, a la invitación que nos hiciera Jose Antonio
Hechavarria para asistir a la inauguración de sus “Mosaicos Eclécticos”, es
convertirse, convertirnos, en cómplices conscientes de un acto nada fortuito
de manipulación estética, donde el consabido “dar gato por liebre” puede ser
la nota que domine toda la propuesta. Y es que toda la obra plástica de José
A. Hechavarria no es solo un rejuego de y con las apariencias - en una
voluntad trasvestista a ultranza- , sino también una suerte de ritornello
sobre si misma, una larga serie de temas con variaciones, tal el clásico
“Bolero” de Ravel, en el que cada nuevo crescendo resulta al mismo tiempo
igual a si mismo pero diferente.
Mediados los noventa, cuando presentara en Guantánamo sus “Estrategias
Monumentales”, José Antonio no ha hecho otra cosa que mostrarnos la manera
en que ha ido construyendo su corpus visual -vital- en el que la cita culta,
la ironía y el rejuego formal resultan los elementos caracterizadores de ese
corpus.
De esta manera, los postulados
enunciados en “Estrategias Monumentales” se han ido concretando en sucesivas
exposiciones como “La verdadera historia de la madre de los tomates”, o “El
hermano del otro y su socio”, hasta estos “Mosaicos Eclécticos, de tal
suerte que el primer segmento , “Lo indefinido abstracto”, alude a la propia
exposición -“Estrategias Monumentales”- en el sentido de la no definición,
aún, de lo aparencial inmerso en un cosmos caótico.
Adelantándonos en el tiempo se pudiera establecer la relación de similitud
entre la segunda sección de “Estrategias..”, “Lo vegetal erótico” , con “La
verdadera historia de la madre de los tomates”, pues si en la primera lo
erótico estaba dado en la propia estructura, en esta se convierte en hojas,
retoños, insinuaciones florales o en la elongación de los tallos, soportes
de la estructura de la obra. Finalmente, el referente obvio de estos
“Mosaicos Eclécticos” estaría en el tercer segmento, “Lo arquitectónico
estructural”, en el que la imbricación estructura-arquitectura determina
toda la superficie del plano.
El crescendo conceptual, el
rejuego de las formas, la superposición de planos, las mixturas técnicas, el
tratamiento cromático conforman y particularizan el cosmos ecléctico de
estos mosaicos, que en su bidimensionalidad solo aparente poseen el
atractivo de grandes fotos de épocas y lugares remotos. Al igual que en
“Estrategias...”, la eliminación del paratexto individualizador y evidente
para usar de forma elíptica el concepto generalizador de “serie”, permite
una mayor libertad de lectura y que lo visual prime sobre lo anecdótico.
No importan entonces influencias bizantinas o mayas, griegas o romanas, lo
determinante es la mixtura, ese trasvestirse con la piel del “Otro” que a la
larga resulta ser el mismo para, en inigualable crescendo, sean lo
escultórico -por lo rotundo de las formas- y lo arquitectónico -por el
carácter espacial-, los reales protagonistas de estos “Mosaicos Eclécticos”.
Conscientes de la complicidad a que nos invitara José Antonio permítasenos,
entonces, disfrutar y agradecer estas nuevas propuestas.


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