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Paisajes Transparentes. Exposición personal de
escultura. Galería Servando Cabrera Moreno. La Habana, 1991. Palabras del Catálogo: Ángel Ricardo Ríos. Galería Servando Cabrera Moreno. La Habana, 1991. “...este alumno de cuarto año, que de manera cínica nos muestra una obra que podemos traducir como un deconstructivismo colonial es también auténtico...” Desiderio Navarro Desiderio Navarro. “Conferencia en el Festival de la Creación del I.S.A.”, 1990. En Ángel Ricardo Ríos. Paisajes Transparentes. Exposición personal de escultura de José Antonio. Galería Servando Cabrera Moreno. La Habana, 1991. “... la arquitectura se fundió con la plástica. Muchas veces la obra plástica es arquitectura en terreno de galería; es un tipo de arquitectura de artefacto. Este es el caso de José A. Hechavarría, estudiante del Instituto Superior de Arte...” Roberto Gottardi Roberto Gottardi.”Encuentro de arquitectura”, 1990, Museo Nacional. En Ángel Ricardo Ríos. Paisajes Transparentes. Exposición personal de escultura de José Antonio. Galería Servando Cabrera Moreno. La Habana, 1991. No queda otra alternativa que comenzar a leer la obra de José Antonio como una arqueología del deconstructivismo colonial del cual él es autor; es como un auto-registro, es la crítica a su problemática propia. Este hombre, en su locura de la auto-arqueología, restaura todo lo hallado con materiales prácticos que huelen a industria. Pone en práctica la misma simulación de la arquitectura post-moderna, pero lo trastoca a tal punto que la conduce hasta la frontera entre lo que es maqueta y la pieza auténtica restaurada. Esta no definición entre pieza auténtica y maqueta está hecha siguiendo la teoría de la gravedad; un centro imantado que acumula todos los elementos estructurales de la arquitectura colonial “cubana”. Es el espíritu “Merz”, pero colonial. Esta sociedad arbitraria, que es absurda y casual, que es lo que Gottardi llama artefacto. Son estructuras desfuncionalizadas que se presentan sensuales y no como arco o columna que sostiene algo. No son prácticas, sólo son útiles para la metáfora, para el discurso del agua que se desprende de este collage de madera, de canales, de clima húmedo y de la burla del cartón. Estos elementos han sido manejados para presentarnos una dulce ambigüedad, que se comprueba cuando estamos en el espacio, junto o dentro de esta arquitectura, que no sabemos si es arqueología o arte; lo que se comprueba, citando a Desiderio, es el sentido de su autenticidad. Ángel Ricardo Ríos
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